Algunos elementos de prevención contra el abuso sexual infantil

Uno de las peores pesadillas para cualquier padre, es que alguno de sus hijos fuese abusado sexualmente. Por eso, es fundamental realizar una buena prevención. Aquí buscamos brindar algunas pautas de cómo hacerlo…

 

Ningún padre puede estar cuidando de sus hijos todos los días, durante cada segundo de sus vidas. Ni puede aislarlo de amigos, la escuela, los vecinos o la vida en general. Pero sí puede enseñarle que hacer y cómo manejar ciertas situaciones conflictivas, así como también diversas maneras de evitar quedar implicado en un problema de abuso sexual. Por eso, cualquier niño debe ser educado para prevenirse por sí mismo de estas situaciones, y es responsabilidad de todo padre hacerlo, para asegurarle su seguridad física y emocional.

Para ello podemos definir el abuso sexual con la siguiente gráfica:

 

 

 

 

 

 

 

 

Los abusos sexuales pueden ocurrir con niños de cualquier edad. Para que un padre se asegure de que su hijo sea educado apropiadamente con respecto a esta situación, las charlas al respecto deben comenzar tan temprano como sea posible y no sólo esperemos a que algo suceda. Aquí algunas recomendaciones:

–          Cuando el niño o niña se acerca a los tres años, ya puede comenzar a enseñarle cuestiones relacionadas a las partes privadas del cuerpo, así como también su derecho de decir “no” al toque no deseado. Su hijo debe estar bien enterado de la diferencia entre los toques buenos y los toques malos

–          Si un niño hace preguntas acerca de sexo, debe contestárselas sinceramente, con un lenguaje claro y sencillo. No los confunda con ambigüedad ni ignore la pregunta, porque le dará el mensaje de que es vergonzante hablar sobre este tema.

–          El tener una buena comunicación con ellos, brindarles confianza y claridad en el tema permitirá que ellos cuenten cuando se han sentido incómodos y así mismo con esta misma confianza hablaran de todos sus problemas más adelante.

–          Ante las salidas como paseos, salidas escolares o visitas a casas de otros compañeros, pregúntele a su hijo que paso durante la salida y motívelos a discutir cualquier tipo de experiencia, desde lo mejor hasta lo no tan agradable.

Hablemos claramente sobre todos los hechos relacionados a esta situación. Si tiene miedo de atemorizar a los pequeños, o de no explicarse convenientemente, recurramos a un especialista para que nos aclare nuestras dudas, nos amplié información en el tema y nos oriente para prevenir estas situaciones.

“Si su hijo parece querer discutir alguna cuestión, pero le cuesta hablar sobre el tema, trate de comprenderlo, pero asegúrese de que sepa que usted está interesado en aclararle todo lo que necesite”.

 Una de las cosas más importantes para recordar, es darle a su hijo todo el tiempo que necesite para hablar sobre el tema, tanto para prevenirse como si ya fue víctima de un abuso sexual. Un niño solitario, que no es escuchado en su casa, será un blanco perfecto para cualquier pedófilo.