¿Existen los niños mal geniados?

Todos los niños en algún momento tienen rabietas o berrinches. Son conductas naturales y puntuales que pueden suceder de vez en cuando durante la infancia, pero que desaparecen a medida que crecen, pero cuando el modo de ser se caracteriza por un intenso temperamento orientado a una reacción negativa es para tener en cuenta y hacer algo para revertir este comportamiento nocivo.

Los niños son diferentes unos de otros, algunos se enojan con mucha facilidad hasta el punto de no poder controlar sus emociones, lo cual puede desencadenar en heridas propias o a otra persona.

Pero como podemos reconocer a los niños con problemas de mal genio?

–        Son niños que dan golpes contra la pared para descargar la ira o se golpean así mismos autolesionándose

–        Rompen y arrojan objetos al suelo sin medir las consecuencias

–        Se quejan permanentemente por todo

–        Levantan la voz a los adultos y sus amigos

Entre otras conductas que impiden que el pequeño o la pequeña sean tolerantes a situaciones o circunstancias que les generan frustración o rabia.

Para ayudar a los padres en estas situaciones se recomienda lo siguiente:

–       Ayudar a que su hijo encuentre el modo de canalizar sus emociones negativas de manera tranquila y positiva, lo cual requiere mucha paciencia por parte de los padres, pero sobretodo del ejemplo que ellos generen.

–       El dialogo como forma de acercarse a los sentimientos de los niños de manera tranquila para poderles explicar lo perjudicial de su comportamiento

–       Determinar la causa del mal genio puede ayudar a disipar el sentimiento de rabia o frustración de nuestros hijos. Revisar su situación actual en escuela o cambios de actitud en el hogar.

De acuerdo con especialistas, a partir de los siete años, los niños comienzan a tener reacciones más maduras y a definir con claridad lo que les gusta y lo que no. Sin embargo recomiendan que es perjudicial el aliviar el enojo de los pequeños con complacencias y dejándose llevar del mal comportamiento.

Debemos trabajar en la comprensión de los diferentes sentimientos que los seres humanos podemos tener y en qué momentos, aprender a diferenciarlos y cuáles de estos son permitidos y otros no son tolerados fácilmente.

Los límites tienen que establecerse de igual manera y aunque se necesite más tiempo y trabajo para modificar ciertos aspectos de conducta, tarde o temprano se podrán apreciar los resultados.