Movimientos involuntarios del cuerpo ¿Estrés o enfermedad?

En alguna oportunidad has sentido que los músculos de tu cuerpo, sobre todo los miembros inferiores se mueven involuntariamente  aun cuando te encuentras en estado de reposo? ¿Has considerado esta situación como algo anormal? ¿Suceden sólo en estado de reposo o afectan tus actividades cotidianas?

En primer lugar vamos a tratar de definir de qué se trata y cuáles pueden ser las causas para así mismo tener en cuenta posibles signos de alarma o situaciones que podemos aplicar para disminuirlos.

A estos movimientos involuntarios, se les suele denominar Mioclonías, movimientos fugaces de excitación o relajación muscular y no siempre se encuentran asociados a alguna patología o enfermedad que nos este atacando.  Estos movimientos pueden ocurrir en una mano, los músculos del antebrazo, de una pierna o incluso en músculos de la cara; lo cual en ocasiones nos puede generar  angustia o simplemente asustarnos.

Estas mioclonías o espasmos que se producen, pueden deberse a inadecuadas posturas de nuestro cuerpo, cuando estamos tratando de conciliar el sueño o por situaciones que afecten nuestro sistema nervioso (como el estrés, ansiedad, nerviosismo). Sin embargo otra de las causas que si tienen que ver con enfermedad, son aquellas que tienen que ver con la afectación del sistema neurológico como por ejemplo las relacionadas a trastornos o enfermedades como la Epilepsia, el Parkinson, el Alzheimer entre otros.

Por lo cual es necesario identificar en que momentos percibimos estos movimientos, si no son frecuentes e identificamos que ocurren después de un arduo día de trabajo o por una situaciones afectaron nuestro día como un asalto, susto u otra; debemos ayudar a nuestro sistema para que vuelva a un estado de relajación, lo cual podremos lograr mediante actividades como el ejercicio, escuchar música que nos relaje, respirar profundamente, estirar nuestros músculos, actividades que generen bienestar para nuestro cuerpo.

Sin embargo, si estos movimientos se vuelven repetitivos, empiezan afectar nuestro sueño con mayor frecuencia al igual que nuestras actividades diarias de manera incontrolable, producen síntomas como dolores de cabeza entre otros, son signos de alarma que debemos tener en cuenta para así consultar con un medico.